jueves, 8 de septiembre de 2016

El negativo de la sociedad

Vivimos a la merced de situaciones o emociones que saltan nuestras reservas. Son circunstancias que nos desequilibran y superan. En ocasiones, las hallamos como personas, instantes o palabras. Precisamente, me sucedió con esta frase de Carlos Cruz Diez: "El arte no es egoísta, el arte es para compartirlo".
Traigo acotación el pensamiento, porque concibo al artista como el negativo de la sociedad y el tiempo en que vive. En lo personal, considero que conlleva un valor in crescendo. Su manera de sentir y entender su derredor germinará en el futuro. Porque para entender los cambios que suceden en la humanidad, no basta con los libros de historia. Remitirnos a la visión del artista, es entrar en contacto con la médula del sentir, Estar al ras con las emociones de un sinnúmero de personas, desconocidas, de a pie; como nosotros.
El arte detiene incluso a los ojos inexpertos. Deja en vilo a la rutina, corta de raíz a la indiferencia. Observar puede ser un auténtico talento. Qué es el arte, en palabras simples, es hallar belleza y exponerla. Dejar que otros la contemplen, sacarla al sol, a quién quiera verla.
El entender le sigue al observar. Entonces, se reduce a una cuestión de voluntad.
Acá les dejo, lo que germina en mí.

Bonsáis

Pasarán entre almas
estos versos alados,
que se fugan,
que emigran
de una realidad a otra.

Echarán raíces
en tu historia,
en tus desvelos
y cicatrices.

Serán perlas
del pensamiento, bonsáis
de recuerdos, crecerán
al ritmo de tus días.

Bonsáis:
arte genuino,
vivo, que permanecerá
durante décadas.

Ni tuyo,
ni mío;
sino de cuanta alma
los acoja por casa.

Descubre más en mi Instagram: @VirginiaCulpa 
Dedicado al amante de bonsáis, que me enseñó su belleza particular.

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