viernes, 15 de julio de 2016

Sacudamos el polvo de la creatividad

Ayer, con la atención dividida, escuché una frase que tenía que compartir: "La creatividad no nació para quedarse en un cajón". En cuestión de segundos, se hilaron pensamientos que tenía rondando en la cabeza. En lo personal, concibo la creatividad como la energía, no se destruye solo se transforma. Pasa de un área a otra transformando todo lo que toca.
Con frecuencia nos cuesta compartir lo que hacemos, lo que nos apasiona. Nos volvemos víctimas de un diálogo intrapersonal destructivo, nos saboteamos y minimizamos nuestros esfuerzos. Sin embargo, estas actitudes solo acabarán por confinarnos a la pasividad.
Es curioso lo que encontramos del otro lado del miedo.
La semana pasada en mi Alma Máter se realizó el 1er Festival de Poesía Usemista: "Entre versos y estrofas". Una actividad bellísima que requirió superar miedos y fue más allá de las expectativas iniciales. Nos sacudimos las reservas y las dejamos al otro lado de la puerta. Nos encontramos con gente talentosa que acallaron la voz de la inseguridad.
Esperar que las circunstancias sean las idóneas para empezar, es una hermosa mentira que nos deja en nada. Una excusa que repetiremos con esperanza de hacerla real.
Callar es amordazarnos el sentimiento.
Se me hizo corto el reciente encuentro de poetas en Caracas, aún amanezco con la esperanza de encontrarme con esa brillantes personas (en talento y calidad humana) al doblar cualquier esquina de mi ciudad. Se me hizo corto el festival en mi universidad, quería compartir más con aquellos chicos que están descubriendo el valor de sus letras. ¡Qué corto se hace el tiempo cuando escuchas otras voces! ¡Cuando sabes que estás donde debes!
La lógica tras sacar del cajón nuestra creatividad es entenderla en sus dimensiones reales. Una nota puede ser muy bella, pero sola jamás será una canción. La creatividad, el ingenio, el amor por el arte, crece cuando lo sacamos de su encierro, hallamos en esa suerte de donación gratuita un mar de inspiración, de ideas que yacían dormidas y desapercibidas.
El camino, como el tiempo, se hace corto cuando estás bien acompañado. Cuando te sientes realizado, agradecido y ansioso por repetir la experiencia. Así que, queridos lectores, estaré publicando con frecuencia algunos de mis escritos y pensamientos desordenados (mis disculpas a quienes sospechen tener TOC).
¡Sacudamos el polvo de nuestra creatividad!

lunes, 4 de julio de 2016

Demanda de poesía

Con motivo del 1er Encuentro Nacional de Poetas Jóvenes y lo efervescente que se hizo mi pensamiento al recibir la invitación, nació el texto que da nombre a este post. La idea original, era compartirlo con los poetas representantes de los diferentes estados del país.
Quiero agradecerles el compartir espacios y recitales con tamaño talento nacional, bien lo dijo mi amiga Lucía, "estas son las grandes ligas". Ahora me toca mantenerles el ritmo y aprovechar todo el aprendizaje que me dejó la experiencia.
Advertencia: El siguiente contenido sería ilógico y locura pura para las mentes en exceso pragmáticas. Si lo lee cumpliendo con esta característica, recuerde que hubo aviso previo. Sin más preámbulos, el texto íntegro.


Demanda de poesía

El poeta es el cronista del alma humana y la relación que tiene con su entorno. El trabajo que tiene durará tanto como nuestra raza, porque expresa aquello que se calla, aquello que es íntimo y sagrado para nosotros.
El poeta, como su poesía, jamás será obsoleto. Así como la lluvia no es obsoleta, como el sol no tiene reemplazo. En nuestra sociedad donde sobreabunda lo digital y, lo que se consideró imposible, va materializándose. Aquí y ahora son necesarios los poetas con su sensibilidad más allá de lo corpóreo; con su habilidad de desmenuzar pensamientos.
Porque mientras nuestro planeta se ahoga en plástico, los cuerpos en silicona y las urbes en sangre... la poesía defiende lo humano en nosotros. Defiende lo noble, lo loable, los valores que necesitamos en nuestra cotidianidad.
La poesía será lo que separe miradas de tantas pantallas que nos rodean. La poesía nos llevará a redescubrir al otro como humano, cercano.
Nos permitirá usar la tecnología, sin ser esclavos de ella. La poesía será nuestro pasaporte en el encuentro con otras razas y maneras de pensar.
Al poeta le toca la labor de estremecer sensibilidades, llegar a lo invisible de cada individuo. El poeta no puede claudicar, porque sería equivalente a la perdida de un continente o la sequía de un mar. Sería una perdida para nuestro género, tendría consecuencias inimaginables.
Poeta y poesía tienen una ardua labor por delante, ate una sociedad y una cultura que los demanda prestos para custodiar la belleza oculta de nuestros tiempos. 

sábado, 14 de mayo de 2016

Llueve en la piel

Era de una naturaleza profundamente nostálgica, sin que esto fuese un estigma para mí. La copiosa lluvia dejó desiertas las calles, la gente se guareció en locales cercanos con la esperanza de que fuese pasajero. Sin embargo, tras tres horas el cielo seguía sin despejarse.
Aquello no logró alterar mi humor, ordené unos dulces hipercalóricos con la fusión de azúcar y toques de limón que tanto me gustaba. El mesonero dejó la caja completa junto al frapuccino con esa delicia llamada comúnmente "crema chantillí". El lugar bullía entre la exhaltación de unos y la impotencia de otros. El frío erizaba mi piel y aumentaba el gusto culposo del café. Mi pensamiento iba de mi agenda a divagar, sopesaba los nombres y pendientes escritos.
Hacía los cambios necesarios cuando a mi bolígrafo se le acabó la tinta: "nunca te alteras", "tu calma parece droga, todo te es indiferente". Me llevé a la boca una cuchara rebosante de chantillí, "¡me cansaste con tu burdo optimismo! ¡Sé realista!". Cerré los ojos por unos segundos, escuché sus voces tan nítidas como si fuese más que un recuerdo
Saqué de la cartera otro lapicero. A veces, la gente solo quiere que te ahogues; que te asfixies en egos y dramas. Porque olvidaron nadar, olvidaron que la vida es como la lluvia. Yo no podía olvidar.
Desnudé mi muñeca izquierda mientras le daba un mordisco a las rosquitas. Las imágenes se sucedían en mi piel como un video improvisado, mi abuela me abrazaba y hablaba de su amor por la lluvia.
  -No seas de quienes quieren controlarlo todo, hay que dejar a los acontecimientos, y a la vida, fluir como la lluvia. Ser espontáneos y mantener tu esencia. Esta bendición molesta a quienes tienen sus almas secas; marchitas.
Ese recuerdo era como el dulce en mi boca. Desencadenaba miles de asociaciones. Acaricié el rostro de mi abuela dibujado en mi piel, cada arruga que surcaba su rostro, su sonrisa tan tierna como no conocí otra. Su figura se fue desdibujando, era tiempo de revivir otro fragmento de mi pasado. Era similar a ver una foto pixelada, hasta desvanecerse.
Cubrí mi muñeca y di un largo sorbo al café. Es imposible olvidar cuando tu piel es un alhajero viviente de recuerdos. 

viernes, 13 de mayo de 2016

El placer de revivir momentos

Somos, entre muchas cosas, seres emocionales. Seas de quienes se ahogan en la tristeza o hagas del optimismo tu marca personal. Hallamos una botella de endorfinas en un buen abrazo, en una reunión con viejos y buenos amigos, en una salida fuera de la rutina.
La vida es ese cúmulo de pequeños momentos, en que caemos en cuenta (o recordamos) que estar vivos es más que respirar.
Hace poco, conversando con mi hermano, y cambiando de tema como si fuese zapping. Hablamos sobre las personas kinestésicas, aquellas que asimilan en mundo en un código de sensaciones.
¡Con qué facilidad te hablarán del restaurante de la esquina, donde se reunió la familia entera llenando casi todas las mesas! De las cotufas (pop corn) frías de la sala del cine y los efectos de la película, de los giros en la trama o la escena tras los créditos.
¿Recuerdas por qué aquella o esta canción no sale de tu cabeza? Allí la ciencia avala la emocionalidad de nuestro ser, revivimos el sentimiento que nos transmite. Hasta rayar la pista en nuestra testa. También a esto, apela Facebook al poner a un clic de distancia nuestras antiguas publicaciones.
La consciencia de cómo éramos y el contraste de lo que somos, lo hallamos en las fotografías de los álbumes cubiertos de polvo. Los escritos que acumulamos en un viejo cuaderno y cada detalle de las diferentes etapas que atravesamos.
Nuestra emocionalidad está ahí para traer lo mejor de nosotros. Porque si olvidamos qué nos ha hecho lo que somos... ¿tiene sentido averiguar adónde vamos? Quizás, necesitemos que Lewis Carroll a través del gato de Cheshire nos diga:  Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes.

miércoles, 4 de mayo de 2016

¿El mundo pertenece a los soñadores?

Habrá para quien la pregunta será retórica y quien conseguirá un tema de debate. Pero, ¿y si fuera cierto? ¿Cuál sería el resultado?
Este post, procura acercarnos a la respuesta.
En entradas anteriores, les hablé sobre mi colección de frases. Lo considero un recurso de infinita inspiración y reflexión, es que en su aparente sencillez nos conectan con lo más profundo del pensamiento humano. En unas pocas palabras, nos hace plantearnos la realidad como nunca antes, cambiar la perspectiva por la cual nos regimos y a crecer en más de un sentido. Tienden puentes entre generaciones y las personas más diversas posibles.
Basta un vistazo para que te dejen sin aire o se conviertan en tus predilectas. Así me pasó hace poco, experiencia que tengo que compartir con ustedes.
"¿Cómo tu invento podría cambiar el mundo? -inquirió desconfiado.
- Si viese a un niño volando en un jet pack, creería que todo es posible... ¿No cree que eso cambiaría el mundo?", Tomorrowland.
Un diálogo tan sencillo y contundente en esencia, me hizo recordar que las acciones superan lo obvio. La obra más "común" puede dejar una marca imborrable en otros, puede ser un parte aguas. En ocasiones solo necesitamos la convicción de que todo es posible. Entonces, el fracaso o el éxito dependerá del esfuerzo y la pasión que tengamos
Tomorrowland es la clase de película que nuestra generación, rica en sueños y pasión, debe considerar con la oportuna seriedad. Porque nos retrata; retrata nuestras luchas, la incomprensión así como la rebeldía justificada de avanzar aunque los números y posibilidades estén en nuestra contra. Tomorrowland nos encara con el futuro que podemos construir, entre visionarios, soñadores y locos. Nos presenta un camino poblado de inconvenientes y rechazos, que a ninguno se le hará ajeno, pero que asumimos cuando recibimos nuestro "pin". Ese diminuto accesorio que me atrevo a comparar con una semilla. Se plantan semillas a consciencia de que, con los cuidados necesarios, tendremos a un árbol con sus frutos, su sombra, su aire renovado y la esperanza que nos envuelve.
Encuentro en el primer contacto de Casey con el pin, una analogía entre cada persona y su sueño; su pasión. Resulta abrumador, onírico y... hasta adictivo. Porque lo vemos y sentimos tan cerca, tan real y palpable. Nos transportamos a esa realidad que llegará, que forjaremos entre insomnios, sangre, sudor y lágrimas.
Este filme, nos enseña a pensar fuera del cajón. A contemplar y valorar los diferentes ángulos de la misma realidad, de la cotidianidad. En fin, nos muestra que somos artesanos que moldeamos nuestro porvenir.
 

sábado, 30 de abril de 2016

Camposanto de voluntades

El cielo estaba encapotado, llovía a cántaros mientras avanzábamos de manera fatigosa.
Él llevaba un gran ramo de flores y tenía rato entre profundas lamentaciones. "¿Llegaremos al velorio?, ¿quién era?, ¿de dónde le conocía?", pregunté al Quijote sin obtener respuesta. El dolor ahogó su voz.
- ¿Cómo sucedió fue un accidente? o, quizás, ¿una muerte natural? -un escalofrío me bajó por el espinazo antes de terminar. Estábamos en el camposanto.
Don Quijote descabalgó, dejando a Rocinante atrás, fue dividiendo el ramo que traía. Entre la penumbra, yo no conseguía diferenciar frente a cuántas tumbas murmuraba palabras de condolencia y despedida. Creí que se trataba de una aldea, mientras tenía el presentimiento de conocer aquel lugar.
Ahora con las manos vacías, acariciaba una lapida...grande en demasía.
Un rayo de luz atravesó las nubes, entonces, encontré al hombre arrodillado frente a un molino de viento. Derruido, con algunos ladrillos de menos y las aspas rotas por el tiempo.
- ¡¿Por qué tanto lamento?! ¡¡Se trata de viejos molinos!! ¡¡Vamos, hombre, levántese!! -le convidé.
- ¡¿Molinos, dice, amigo?! ¡¿Acaso está usted sordo?! ¿No escucha el lamento de las almas y las penas que arrastran? -respondió entre gruesas lágrimas.
- Pero, ¿qué dice? Es el viento entre las ramas, las hojas que el viento arrastra por el suelo... -intenté de hacerlo razonar.
- ¡¿Tan ciego está?! -se quejó entre grandes gestos y ademanes-. Tenga respeto por las almas de los difuntos, no perturbe sus memorias.
- No hay almas en penas acá, no hay tumba en este lu...
- Aquí yacen inertes y cadavéricos los acuerdos de paz entre la naturaleza y la humanidad. Aquí yace el alma mártir de miles de voluntades, que gritan a los oídos sordos de quienes se autodefinen pragmáticos, de ciegos que juran ver. Aquí yace en perpetua condena los que pudieron construir la sociedad que necesitamos. Esto que usted llama llanamente "molinos de viento", es el reflejo del alma de millones de soñadores, que se derrumban y desmoronan, porque nadie ha entendido su mensaje.
- ¿Qué mensaje podrían dar estructuras vacías, sin propósito y confinadas al olvido?
- ¿No lo entiende aún, amigo? Están aquí para enseñar que la voluntad, como el viento, mueve todo a su derredor. Que es fuente de energía para el mundo, aunque este le desconozca. Son analogía para poetas y locos, que miran y entienden más allá de "molinos de viento" -acarició las paredes musgosas, ahogando el lamento-.
El viento silbaba entre las copas de los árboles y las hojas se arremolinaban a nuestros pies, mientras el Quijote lloraba a los suyos. Su duelo era silencioso y, tan profundo como su silencio, era su luto por los suyos. Por su estirpe que caía en pedazos, sin dolientes que elevasen una súplica por sus almas.

viernes, 18 de marzo de 2016

Departamento de ideas; nueva etapa

Ha transcurrido alrededor de tres años desde la última actualización del blog.
Es hora de retomarlo con contenido y enfoque renovado; porque lo bueno merece una segunda etapa.
La mente humana puede ser un hervidero de ideas, mezcla de conceptos y aficiones; los post serán una extensión de mi proceso creativo descontrolado e itinerante. De un tiempo para acá, me considero "coleccionista de frases", a pesar de su intangibilidad son tan versátiles que nunca me doy por satisfecha. Acá les obsequio una de Einstein: "La creatividad es contagiosa, pásala". Un grupo de amigos, al que citaré como los 6 anónimos, lo han experimentado conmigo. Nuestras conversaciones son un peloteo de pensamientos que nos desafían, que dejan en nada a quienes fuimos.
Vamos mudando de ángulos, miedos y certezas como un víbora que cambia de piel. Nuestros cerebros aumentan de revoluciones, a tal ritmo, que le dificulta a nuestras manos seguirles el paso. A quienes lo hayan vivido, sabrán que hasta el mundo onírico se suma al fenómeno. Cualquier agente externo puede ser un detonante, la sinapsis está en su máximo apogeo.
Uno de los miembros, a quien considero mi catadora de ideas,  me hizo notar el potencial del blog. Abordaré diversos temas entre ellos, reseñas o comentarios de películas varias, series, apreciaciones de libros, comentarios sobre estudios y avances científicos. Además, tendrá una sección de frases como la citada de Einstein.
Espero que me acompañen en esta nueva aventura, nos leemos pronto. Las buenas noticias vienen en grupo.